Las definiciones obligatorias a las que tenía que hacer frente son Arte, artista y manifestación estética. Salta a la vista que estos son los tres conceptos más fáciles de definir por todo el mundo, algo que te surge cuando vas en el autobús y lo apuntas en una libreta porque sabes que has dado con la clave del término o pones la televisión y todo el mundo sabe perfectamente de lo que habla. Ójala fuera así, lo cierto es que es realmente complejo y díficil, pero intentaré ser lo más personal posible estando además dispuesto a reconocer cualquier equivoco en el que pueda encontrarme siempre y cuando esté debidamente argumentado. Al grano:
Arte:
El arte es la muestra de una idea más o menos original. Tiene una función tanto expresiva como comunicativa (dependiendo de la intencionalidad del artista). Si consigue conectar con el espectador, bien; será más universal, representativa de una cultura, reconocida o famosa. Si por el contrario, no lo logra, tendrá de igual manera un efecto catárquico en el artista. Aparte de lo anterior, creo que la técnica y la belleza son importantes en la medida que el autor las necesite, pero puede perfectamente carecer de ellas.
Artista:
Pues... el que hace lo dicho arriba. Lo cierto, si es breve y claro, dos veces cierto.
Manifestación estética:
Una forma u objeto bonito, bello. Puede ser creada por la naturaleza o los seres humanos. Esta definición está condicionada por la historia de la estética establecida.
jueves, 4 de febrero de 2010
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